Desde el miércoles estoy viviendo unos de los días más tristes de mi vida. Anoche caminaba por plaza de mayo y no podía dejar de llorar. Veía banderas de todos los colores, pero por sobre todo me inundaba de dolor cuando veía las que representaban a las minorías desprotegidas por siempre, hasta ahora.
Los pueblos originarios, la comunidad gay, la organización Túpac Amaru de Jujuy, la población humilde, los viejos, los niños... porque hasta acá, el hombre promedio, de educación y economía promedio, mal que mal, podía gozar de integración social, pero en esa plaza estábamos todos. Los que gobiernos anteriores tenían como objetivo de campaña y los que tenían como excedencia social. Y la comunidad se generaba porque este gobierno lo que hizo con todos fue devolvernos DIGNIDAD.
Me emociona pensar que no sólo devolvió la política a los jóvenes, sino que nos devolvió el orgullo por la sencillez, por lo singular, por la lucha, por las ilusiones, por la HUMANIDAD!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario