"¿Por qué hay que dejar de pensar en el otro, si todo es mucho más fácil cuando estamos acompañados? y ¿por qué hay que cerrarse a lo conocido, si sumando lo desconocido nos podemos enriquecer mucho más?
Creo que el secreto está en ser amigo del cambio. Yo los acepto. Me impactan, me provocan dolor, siempre, sea positivo o negativo, pero después lo asimilo y veo la parte que me puede hacer crecer. Porque la vida es dinámica, no es un cuadro estático donde todo se mantiene inamovible hasta el fin de los días. Yo creo que la naturaleza humana es profundamente dolorosa y en cada cambio que enfrentamos, indirectamente se está moviendo algo de nuestra naturaleza, es como revolver una salcita hecha con vino donde el alcohol se evapora, algo se modifica y se pierde, pero se gana y cuánto que se gana, no mi amor??"
26-12-2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario