15.7.10

LIBERTAD

¿Qué mejor sensación existe que la de poder disfrutar de libertad?

A partir de la sanción de la ley de matrimonio igualitario, se permitió dar luz sobre una situación existente pero invisibilizada (para algunos). Las personas del mismo sexo que deseen formalizar su relación bajo los términos del matrimonio, lo podrán hacer.

A raíz del debate dado en torno a este tema, se me planteó el cuestionamiento sobre los deseos, la libertad y la ley. Pienso en la importancia que tiene el hecho de que nuestros deseos sean regulados por alguna ley. Pienso que esta regulación, al contrario de reprimir, lo que hace es habilitar. Permite que nuestras necesidades dejen el estatuto del capricho y pasen a convertirse en deseos, o no. O se esfumen y dejen de existir, lo que entonces demostraría que eran sólo caprichos.

Por eso el día de hoy me encuentro tranquila y contenta, porque creo que, por esta senda, lejos de atarnos, vamos en camino
a liberarnos!

Chin chin!